viernes, 23 de octubre de 2015

Hombres, qué está pasando con las mujeres

hombres que esta pasando con las mujeres
Debido a un proyecto en el que trabajó para 2017, estos últimos meses estoy depositando un interés especial a las conversaciones sobre hombres que mantengo con mujeres, y sobre todo en aquellas interacciones en las que permanezco como espectador entre dos o tres mujeres, o entre una pareja o matrimonio, o entre un grupo de amigos por ejemplo. De todo lo que he observado y aprendido, lo que más me ha llamado la atención ha sido el comportamiento y trato de nosotros, – los hombres – con y hacia las mujeres. En la mayoría de las ocasiones hemos obtenido una nota bastante pobre, no sólo pobre, diría que nefasta y lamentable. Y no me refiero al cuchicheo o crítica por diversión, hablo de actitudes impropias de una persona que ama, respeta y siente una maravillosa debilidad por la otra, en el caso que aquí abordó, de hombre a mujer.

Hombres, ¿qué es lo que estamos haciendo?

¿En qué pensamos cuando infravaloramos a una mujer? No voy a hacer referencia al machismo, esto es fácil. Infravaloras a una mujer cuando no cuentas con ella como contarías con tu mejor amigo. Cuando crees que el único que puede ayudarte es tu mentor. Cuando el problema que tienes solo puede solucionarlo el blog de Tim Ferris, tratar de explicárselo a ella sería una perdida de tiempo. Creo, firmemente, que dejamos escapar el potencial de una mujer cuando no hacemos equipo con ella.

Propósito ante prejuicios

Cuando te encuentras con una mujer que se asombra porque pasas antes que ella y abres la puerta, no es que sea una clase de machismo, parece más respeto y apreciación. Muchos pueden llamar esto una actitud clasista, poco apropiada para los tiempos que vivimos. No hablo de estar haciéndote cargo de sus compras, caprichos o cualquier viaje o comida que hagáis juntos. Hablo de elegancia, de presencia, de encontrar la mejor situación para tener un detalle de importancia y de cariño. No va sobre el dinero, o sobre quien lo hace, va sobre el propósito (como casi cualquier cosa en la vida)

Entrega y disfruta

¿Está tan mal tratar a una mujer como te gustaría que te trataran a ti como hombre? Eso que justamente quieres recibir – lo que sea – es precisamente lo que tu podrías entregar primero. Sería interesante y apropiado que no generaras la misma expectativa de retorno, porque muy a menudo no viene en la forma que esperas, sino en otra muestra de afecto, admiración o generosidad. Y si no funciona, sigue dando, un día se da cuenta de lo que mereces la pena.

Golfo o calzonazos

La técnica de ser un golfo (cómo la contraria, ser lo que denominan un “calzonazos”) tampoco sirve – ninguna de las dos. La primera porque esto no es más que una forma encubierta de mostrar tus inseguridades, complejos y frustraciones, fantasmas del pasado proyectados en el presente, algo bastante triste y poco admirable. Excepto por tus colegas en el grupo de whatsapp, seguro que aplauden, bravo. La segunda, porque dar tanto a otra persona significa quitarte mucho a ti mismo, y eso amigos, no es recomendable. Estar ahí siempre, sí, estar de cualquier manera sin ser valorado ni recompensado, ni en sueños. Es bueno vivir en paz con tu pareja, sí, claro, si esto significa ceder por ambas partes, si finalmente siempre acabas tú soltando la cuerda para que la otra persona venza, el interés acabará pronto. Y con él todo lo demás.

Deja de machacar

Me martiriza la cantidad de cretinos que machacan psicológicamente (no quiero entra en físicamente, esto ya sería mucho más crítico) a sus parejas porque en realidad son mejores, más valientes, más fuertes, más inteligentes y más audaces que ellos. La peor parte es que ellos se dan cuenta y ellas probablemente no, esa es la razón por la cual sigue dejándose arrollar. Qué gran sensación cuando encuentras a alguien mejor que tú, alguien de la que aprender y con la que crecer. Qué bueno admirar (no “endiosar”) a la persona con la que duermes cada día. Qué fantástico impulsar los sueños de la persona con la que sueles desayunar o compartir intimidades. Qué placer saborear el éxito de la mujer con la que estás casado. Dicen que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, pero ¿y detrás de una grandísima mujer? ¿Qué hay detrás? Dímelo tú.

¿Aplica a la inversa?

Lo sé, esto podría perfectamente tener una réplica a las mujeres, pero eso sería otra historia y otro post. No, no te voy a quitar el gusto de pensarlo

Limitaciones

Es posible que el retorno en forma de comportamiento, actitud o acciones de esos hombres hacia esas mujeres sea fruto del retorno de esa mujer hacia el hombre. Es posible. Es posible que esté sesgado por mi forma de entender y vivir una relación. Es posible. Es posible que no estés del todo de acuerdo conmigo (¿quién lo iba a estar?) es posible. Aquí cuento la parte de la historia que veo y casi siempre coincide con la realidad. Aunque es posible que no acierte el cien por cien de las veces.
¿Es este un post sobre marketing, liderazgo, innovación disruptiva, nueva economía, productividad, transformación digital o lifestyle? ¿A quién le importa? Escribo sobre el conflicto entre mi mente y el mundo de ahí afuera.  Isra Garcia
 

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