martes, 8 de julio de 2014

5 factores, 6 estrategias para cultivar tu autoeficacia

Si hay un reto lo ves como: a) una amenaza b) una oportunidad. Si elegiste la primera eres inseguro y debes cultivar tu autoeficacia para alcanzar el éxito.

5 factores, 6 estrategias para cultivar tu autoeficacia

La oportunidad de ser autoeficaz es una poderosa arma contra el estrés.


A mediados de 1980, Albert Bandura, un profesor de Psicología de la Universidad de Stanford, fue el primero en definir la autoeficacia dentro del marco de su Teoría Social Cognitiva., y en su definición señala que la autoeficacia está determinada por  las creencias que tiene un individuo sobre sus propias capacidades y habilidades al organizar y ejecutar acciones que le ayudarán a alcanzar determinados logros o resultados.
Las personas que tienen una gran seguridad en sus capacidades consideran las tareas difíciles como retos que han de ser superados, en vez de visualizarlos como amenazas que deben evitar.
De igual forma, ante la posibilidad de fracaso, este tipo de personas aumenta y reafirma aún más sus esfuerzos y son capaces de  recuperar rápidamente su sensación de eficacia al enfrentarse a ciertos obstáculos o incluso después de fracasar.
Por el contrario, las personas que dudan de sus capacidades evitan las tareas difíciles porque se sienten amenazados. Tienen bajas aspiraciones y no se comprometen con las metas que les son establecidas.
Al enfrentarse a tareas difíciles suelen centrar su atención hacia sus debilidades personales, los obstáculos que van a encontrar y todo tipo de resultados negativos, en vez de concentrarse en diseñar un plan de acción que les permita alcanzar el éxito. Reducen sus esfuerzos y abandonan pronto sus tareas cuando surgen  dificultades y después de haber sufrido un contratiempo tardan en recuperar su seguridad personal.
El sentimiento de autoeficacia actúa como un sistema que regula internamente el esfuerzo que se va realizar para lograr un objetivo, la capacidad para sostener dicho esfuerzo en el tiempo, y la perseverancia cuando se enfrentan a obstáculos y experiencias adversas.
Por ejemplo, si las personas creen que poseen control sobre determinados factores amenazantes en su trabajo, como puede ser la sobrecarga, la presión del tiempo o la ambigüedad de rol, éstos no tendrán efectos adversos y las personas se sentirán más capaces incluso de cambiar el contexto en el que se encuentran.

5 factores para alimentar la autoeficacia

Ahora bien, la autoeficacia se alimenta de los siguientes factores:

1) Logros personales

Es la forma más efectiva de crear un fuerte sentimiento de autoeficacia y por esta razón las experiencias de logro personal aumentan la sensación de dominio y fortalecen la autoeficacia. Por el contrario, el enfrentar fracasos repetidos, lo disminuyen, especialmente si dichos fallos se producen en etapas iniciales.

2) Experiencias de otras personas

Ver a otras personas de características similares tener éxito como consecuencia de un esfuerzo continuado, aumenta la creencia del observador de que también posee las habilidades necesarias para desarrollar la tarea correctamente. En este sentido, cuanto más identificada se sienta la persona con el modelo, mayor será el impacto de los éxitos o los fracasos observados.

3) Persuasión Social

Consiste en convencer a una persona que posee las habilidades y capacidades necesarias para desarrollar efectivamente una determinada  tarea. Cuando a una persona se le persuade verbalmente, tiende a realizar más esfuerzo y a mantenerlo más tiempo que cuando duda de sí misma.
Las técnicas persuasivas solamente serán efectivas si las valoraciones son realistas y si quien persuade goza de la suficiente calidad, confianza, credibilidad y prestigio, y no intente inducir creencias falsas sobre las competencias o capacidades reales, lo cual produciría un desánimo en el individuo al no alcanzar el objetivo deseado.

4) Estado Emocional

Situaciones estresantes y complicadas generalmente provocan estados emocionales que pueden influir en la forma en que se interpretan las competencias personales. Las personas con altas creencias de autoeficacia se sienten más satisfechas optimistas e ilusionadas por la tarea, afectando incluso a su nivel de motivación intrínseca.
La autoeficacia percibida es un poderoso antídoto contra el  estrés, pues las personas con altos niveles de autoeficacia experimentan niveles de estrés significativamente menores que los que tienen baja autoeficacia.
La ansiedad, el estrés, el cansancio, ejercen influencia sobre las cogniciones de manera que la sudoración, la aceleración del ritmo cardiaco,  la sensación de angustia, etc., generalmente están asociadas con una percepción de incompetencia o de fracaso.

Estrategias para incrementar el sentimiento de autoeficacia

Algunas estrategias que contribuyen a  incrementar los sentimientos de autoeficacia son:
- Establecerse metas atractivas y desafiantes, pero que sean realistas, específicas y con plazos definidos en un plan de acción. Es importante que realices un ejercicio de autoanálisis en el que determines de manera objetiva tus fortalezas y debilidades con el propósito de tomarlas en consideración en este proceso de fijación de metas.
- Definir los objetivos en unidades observables, tratando de  expresarlos en términos medibles y cuantificables, incluso aquellos que no pueden medirse fácilmente. Recuerda que cuanto más cuantificable sea el objetivo, mejor podrás determinar los parámetros de ejecución y saber si lo vas consiguiendo, lo cual repercutirá en tu nivel de motivación y percepción de autoeficacia.
- Otra estrategia que puede ser útil es establecer las metas en términos positivos, pues esto te mantendrá focalizado en el éxito y no en el fracaso. Un ejemplo podría ser  incrementar el número de clientes satisfechos, en lugar de evitar las quejas de los clientes.
- Buscar entre los compañeros o jefes, modelos con los que puedas identificarte y que generalmente tengan buenos niveles de productividad que los  hayan llevado a alcanzar el éxito en su trabajo. Es un error común  utilizar modelos ajenos y lejanos a los que sea difícil imitar. Se trata en definitiva de ver lo que hacen o no hacen estas personas, además de auto convencerse de que si otro lo ha conseguido, uno mismo, con esfuerzo, también lo puede lograr.
- Para poder alterar las creencias de autoeficacia, será necesario favorecer un estado físico apropiado reduciendo el estrés y las emociones negativas. Trata de potenciar el optimismo, el buen humor y moderar tus reacciones emocionales ante las dificultades.
- Si experimentas varios fracasos, analiza la situación y determina qué recursos te son necesarios para alcanzar el éxito. Es probable que requieras alguna capacitación técnica, nuevos métodos de trabajo, buscar apoyos, etc.
La percepción de autoeficacia influye en tu nivel de compromiso y perseverancia ante los obstáculos, así como en el control del estrés y la determinación para la acción,  lo que influye directamente en tu desempeño y productividad,  pues si dudas de tus capacidades para realizar tus tareas es muy probable que te dejes abrumar fácilmente por tus funciones  diarias,  y con el paso del tiempo, experimentes ansiedad, estrés, malestar y emociones negativas hacia tu trabajo. Fte: altonivel.mx
 

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